LO SENCILLO...
Lo sencillo sería desear que el tiempo no existiera tal y como lo veo. Lo sencillo sería que todos los momentos se dieran a la vez. Que el pasado no pesara tanto, que el presente respirara amor por todos los poros, y que el futuro sea la confirmación de todo lo anterior. El amor es el mayor de los espejos, capaz de reflejar todas las luces y, a la vez, las sombras que esperan devorar las esquinas de nuestra propia incertidumbre. Entonces, ¿qué es el tiempo en realidad? Tú, eres tú... Yo, soy yo... Siempre.








