martes, 15 de noviembre de 2011

UN PEQUEÑO RELATO.9. ESCALOFRIO...





Un pequeño destello apenas imperceptible en la bulliciosa noche de la ciudad, permitió por un segundo que  escasamente se vislumbraran las bellas facciones de Isabella.

Allí, casi oculta en aquel pequeño portal, encendió su cigarrillo intentando no perder la paciencia. Entre bocanada y bocanada de humo, la pequeña luz intermitente de cada calada daba la sensación de hacer pequeñas sombras chinas sobre sus labios.

Una fina llovizna embargaba la atmósfera, creando un halo mágico alrededor de cada faro de cada coche que pasaba de largo ignorando su presencia.

Isabella cogió con verdadero sigilo su Canon Eos 7D.  No estaba dispuesta a perder otra vez la oportunidad de poder hacer por fin la fotografía que necesitaba. Con un gesto rápido tiró el cigarrillo y lo pisó. Se subió el cuello de la chaqueta y se apretó el cinturón, antes de acercarse la cámara a los ojos y empezar a disparar.

Al otro lado de  la calle, ajenos a todo, estaba cenando una pareja en una mesa próxima a la ventana. Los pequeños visillos apenas hacían su papel. Se podía distinguir perfectamente el interior. Isabella enfocó el rostro del hombre en cuestión y, por un instante, se quedó paralizada.

En su interior se arremolinaron todo tipo de emociones.

Trabajaba para una de las compañías de seguros más importantes. En concreto, verificaba la autenticidad de todos los casos antes de que fueran cerrados. Y este caso solo había sido uno más… hasta ese momento.

De nuevo, palpó su bolsillo nerviosamente buscando un cigarrillo. Su respiración entrecortada provocaba que el simple hecho de tomar aire, la hiciera sudar.
Un escalofrío recorrió su espalda, mientras una frase martilleaba una y otra vez su mente…
“No puede ser… ¡Es imposible!”

Con la fragilidad del cristal, sintió cómo su corazón empezaba a resquebrajarse. Cerró los ojos con fuerza apoyándose contra la puerta, sin poder contener el sollozo que emergía de su garganta.

“¡Era Ángel! ¡Ángel! ¡Ángel!”

Se repetía una y otra vez como una cascada sin fin.

Sin poder controlar sus nervios, comprobó de nuevo en la pequeña pantalla la fotografía y allí lo podía ver sonriendo y feliz.

No hacía más de un mes que había empezado a trabajar de nuevo, después de permanecer ocho años retirada completamente del mundo, de la vida. Había perdido a su pareja en un accidente laboral y esto la sumió en una profunda depresión.

Ángel lo había sido todo para ella. Así que cuando falleció, Isabella también quiso dejar de existir y casi, casi, lo consiguió.

Suspiró unos minutos antes de tomar una decisión.

Sin pensárselo, cruzó la calle todo lo rápido que le permitían sus pies para acercarse hasta la ventana y empezó a golpear con sus manos sobre el cristal con desesperación.

La llovizna empapaba su pelo y se deslizaba sobre sus pestañas formando pequeños surcos negros desdibujados sobre sus mejillas.

En el interior de un coche aparcado en la acera de enfrente, Miguel, que estaba esperando a su novia, sintió tristeza al observar a una mujer tan joven y bella, darle golpes a un cristal de un negocio cerrado y casi en ruinas.



Beatriz Cáceres.

18 comentarios:

  1. Eres realmente increíble,mi dulce bea.El relato me tuvo realmente enganchada.
    Besos a tu alma.

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  2. Inesperado final, pobrecilla no??? que poco de ángel tenía este Ángel....

    Mil besos wapa

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  3. Y uno que tiene cintura de lector
    Uno que no se deja engañar
    Uno que presiente hacia adonde va la historia
    De pronto pide una goma muy grande
    para borrar todo lo que fue pensado
    ante el martillazo inesperado del final
    Muy bueno y buen giro
    Un deleite como lo relatas

    Este es tu mundo no lo abandones

    Alguien que te aprecia

    Tamally maak

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  4. Al ver tu mirada
    -al ver tus ansias de sangre en la mirada-
    descubro que esto lo he sabido desde siempre,
    el amor es un saqueador de órganos vitales.

    Es mi culpa por haberte invocado.

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  5. El amor nos da una de cal y cinco de arena. Esa es la cuestión: Que siempre juega con ventaja...
    Me ha gustado la entrada
    Un abrazo

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  6. Wooooow! Que final!!!!! Yo ya estaba pensando "a ver que cara pone Angel cuando vea tras el cristal a Isabela... Y ver que hace después y como reacciona" jajaj Es un final sorprendente pero muy triste.

    Pedazo de escritora!!!

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  7. Uaaauuu, echaba de menos tus letras. Llevaba días sin pasar, snifff.
    Un beso.

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  8. Bravo, guapísima... ese giro inesperado, esa parsimonia en contarnos, in crescendo, toda la trama es de maestras.

    te felicito y abrazo :)

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  9. Feliz y contento vengo, de tu mano, a deleitar mis sentidos con tu relato.

    Ciertamente eres capaz de pintarlos con las dosis adecuadas de realidad y emoción que proyectan en nuestra mente una vívida y rica escena, con un desarrollo emocionante y que enseguida atrapa al lector, y con un desenlace que te deja con el corazón desnudo bajo la tormenta emocional.

    Sencillamente genial, aunque no pueda ser imparcial, pues ese Ángel siempre será para mi especial, tan calado en las entrañas de Isabela como el fuego en una estrella.

    Un millón de gracias y otro de besos.

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  10. De mi alma a la tuya un beso que te llene de amor..

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  11. Apasionante relato con un final totalmente imprevisible.. Me ha encantado ..

    Un sonoro beso.

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  12. Bea me ha encantado el relato, una historia que se suspende hasta el final. El retrato de una tristeza insuperable.

    Un fuerte abrazo. Que estés muy bien.

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  13. Da pena.
    Pero es que hay mucha pena en la vida.

    Me alegra que te guste mi post.

    De verdad.

    Besos.

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  14. Buen relato. Mantiene la atención de principio a final.
    Reflejas con impacto el dolor que se puede llegar a sentir frente a la pérdida de un ser querido, tanto que se puede llegar a la locura.

    Vales mucho para el pequeño relato, y eso no es fácil.

    Un beso.
    Mercedes.

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  15. Querida Beatriz, es un placer leerte, ver que sigues por aquí compartiendo tus relatos, tus poemas, la esencia de tu escritura está en nuestra mirada, me alegra tanto volver a leerte, lo que más deseo es que te encuentres mucho mejor.

    Un beso enorme.

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  16. Hola, Bea.
    Pobre Isabela... Aferrada a una ilusión muerta.

    Genial relato.
    Te felicito y te mando dos besotes.

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  17. Wow que final le has dado...! Te felicito Me encanto leerte..con tu permiso me he quedado Te invito a pasar por el mio...Un calido saludo.

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