martes, 22 de agosto de 2017

TARDE...

IMAGEN. GOOCLE





Aire. El sonido amortiguado del viento en mis oídos, sibilante y a la vez atronador. La metáfora del silencio. El silencio no existe, esa es la ironía. Es difícil encontrar el límite de las palabras y en qué momento nuestro cerebro procesa sus pausas. Un canal, sé que se ha descubierto un canal completo e independiente que va desde la aurícula hasta el cerebro, y que está especializado en el procesamiento de los desequilibrios sonoros.

Tarde. Descubrimos tarde y lento.


Hay tanta estupidez que me gustaría no haber escuchado. Pero, ¿a quién le importa eso?