sábado, 10 de mayo de 2014

CABARET...


El espectáculo debe continuar ...


Vienes en la noche,
pretendes abrazarme
mostrarme a través
de tu aureola,
que  eres el destino
de los hombres,
la última mirada
en la que ellos depositan,
la llama que prende
sus ojos.

Pero soy yo,
la que bailo
con ese haz de luna
y quiero recordártelo
con mi palabra.

Que soy yo, la que debe
decir adiós,
soy yo, la que te
abro mi verso,

Dejando mi pecho
descubierto,
mostrándote la fuerza
de mi tierra.

Así, mírame,
no apartes de mi tu mirada.

Ella no ...
... ella no ...

Ignora que ella,
tiene la ternura de un campo
de amapolas silvestres,
olvida, que en sus ojos
brilla esa fascinante
sincronía,
de vivir los primeros amaneceres.

Ella no ...
... ella no ...

Soy yo, la que debe
decir adiós,
soy yo,
la que he amado
y ¡Cuanto!
La que ha sido capaz
de caminar sobre tantos
soles y
lo he hecho descalza,
aun cuando no
he dejado de sentir
ese miedo que paraliza.

Así que, mírame,
porque no cederé,
te abrazaré
con todas mis fuerzas
y ante ti
bailaré porque hoy
es el ayer y el mañana.
Porque soy yo,
la que debe decir
... adiós ...