domingo, 25 de mayo de 2014

CASTA DIVA...



FOTO. BEATRIZ CÁCERES.
MODELO: BEATRIZ VALLÉS CÁCERES.




No hay nada más
allá, que tu serena belleza,
ésta esculpe sobre
tu piel,
y yo, sentada frente a ti,
tan sólo soy mirada ...
 Sería capaz
de permanecer así,
como un sencillo
y pobre reflejo,
de ti.
Si tú supieras ...
 que te siento
como si ardieras en Luna,
sembrando de amapolas frescas,
el espacio que nos separa,
porque es rojo ese  río,
en el que se quiere
ahogar la misma vereda.

Sangre, que clavas en sangre,
ajena a daga,
clavas, silenciosa ...

No sé, no se ...
Hacer otra cosa que quererte,
...pude sentir tu vida...
 antes de tenerte.
Y ahora,
 es la noche,
que a pulso de manecilla,
de un reloj
que con desidia se niega
a marcar
horas ...
Si, es la noche
la insiste
en que el miedo
 tenga forma humana,
con unos cálidos brazos
que me quieren rodear.
Es ahora,
cuando mis palabras
quieren escapar
simulando pétalos,
que se esparcen
a tu alrededor, 
como si tú  los llamaras,
como si tú fueras
su bella y serena tierra.



                                                                                                Beatriz Cáceres.







domingo, 18 de mayo de 2014

ÍCARO ENTRE PÉTALOS...









FOTO. BEATRIZ CÁCERES.
ÍCARO ENTRE PÉTALOS.
En ese cielo
donde tú estás,
plumas de fuego,
arden con lágrimas
de cera.
Ícaro,
sueña con ese abrazo,
donde brasas
y llamas,
esculpen tu cuerpo,
ceniza a ceniza.

No sé por qué
te puedo ver ahí,
desplegándote
entre pétalos.
Puedo vislumbrar,
la sombra
de tu hermoso vuelo,
y ver tu cabello
ondular, donde
la libertad,
se dibuja en
ese cielo,
consiguiendo eclipsar
al mismo sol,
con tu sonrisa.


(No miras hacia ninguna sombra),
tus ojos están ocupados,
en otro lugar,
atrapados como
en luz de luciérnagas.

...Libre, libre...
cada vez ahuecando
más tus alas.
Te elevas,
sin un horizonte
que lleve tu nombre,
sin querer escuchar
brisas, que sonoras
ansían hacerte
regresar a una
tierra,
donde los hombres
ajenos a la razón,
deambulan errantes.

Ícaro,
ese mar, que promete
deseos imposibles,
tan sólo
pretende ahogar,
ese sentimiento
que atraviesa
como un haz de luz,
convirtiendo, casi sin querer
el halo de tu alma,
en hermosa esperanza.



                                                                             Beatriz Cáceres.



miércoles, 14 de mayo de 2014

AL ALBA...

IMAGEN  DE GOOGLE.




Alba abrió la ventana para dejar pasar al rayo de luna, que con impaciencia rasgaba el cristal llamando su atención.
Al hacerlo, éste la atravesó.
Alba miró sus manos teñidas de luna asombrada porque no era su sangre, no tenía su olor. Era sangre de océanos secos, enredándose entre sus dedos. Salpicando el suelo al caer sin prisa, formando una pequeña cascada de níveas gotas.
Lo más extraño es que no sintió dolor.
No se puede sentir cuando ya estás muerto.

Busqué las esquinas
a las palabras,
no encontré bordes,
ni vacíos
que llegaran
a hilar el sentido,
para que el recuerdo
supiera regresar.
Porque hiere,
hiere
la absoluta ignorancia.


                                                                                  

                                                                                                               Beatriz Cáceres.





sábado, 10 de mayo de 2014

CABARET...


El espectáculo debe continuar ...


Vienes en la noche,
pretendes abrazarme
mostrarme a través
de tu aureola,
que  eres el destino
de los hombres,
la última mirada
en la que ellos depositan,
la llama que prende
sus ojos.

Pero soy yo,
la que bailo
con ese haz de luna
y quiero recordártelo
con mi palabra.

Que soy yo, la que debe
decir adiós,
soy yo, la que te
abro mi verso,

Dejando mi pecho
descubierto,
mostrándote la fuerza
de mi tierra.

Así, mírame,
no apartes de mi tu mirada.

Ella no ...
... ella no ...

Ignora que ella,
tiene la ternura de un campo
de amapolas silvestres,
olvida, que en sus ojos
brilla esa fascinante
sincronía,
de vivir los primeros amaneceres.

Ella no ...
... ella no ...

Soy yo, la que debe
decir adiós,
soy yo,
la que he amado
y ¡Cuanto!
La que ha sido capaz
de caminar sobre tantos
soles y
lo he hecho descalza,
aun cuando no
he dejado de sentir
ese miedo que paraliza.

Así que, mírame,
porque no cederé,
te abrazaré
con todas mis fuerzas
y ante ti
bailaré porque hoy
es el ayer y el mañana.
Porque soy yo,
la que debe decir
... adiós ...