jueves, 14 de junio de 2012

UN PEQUEÑO RELATO. 15...LUCÍA





-Nombre? .- Preguntó Tomás sin apenas inmutarse.

 - ...Me llamo Alberto Martinez...- contestó, éste con voz balbuceante. Su cara estaba totalmente transfigurada por la preocupación.

Tomás entre tecla y tecla lo escudriñaba lentamente. Llevaba muchos años en el puesto. Y por esa silla había visto pasar realmente a casi de todo. Este caso en concreto en principio parecía uno más.Tenía delante de el a un hombre que era bien parecido, con su imagen muy cuidada. Llevaba ropa de marca y por lo que se podía entrever con los dedos pasándoselos una y otra vez nerviosamente por el pelo; tenía hasta la manicura hecha.

- ¿Fecha de nacimiento y lugar?.- Siguió preguntándole con una voz totalmente monótona...

Pero Alberto con la cabeza en otro mundo, estaba abstraído  No estaba allí  Continuamente se pasaba las manos nerviosamente por el pelo.
Se incorporó, inconscientemente un poco hacia adelante sujetandose la cabeza entre las manos. Y su mente se marchó de aquella pequeña habitación.

No podía dejar de pensar, angustiado; en Lucia. Su mente le había jugado una mala pasada y no conseguía recordar nada. Ni un solo detalle. Por más que insistia en ello, más se bloqueaba. Lo único que era totalmente real es que Lucía no estaba, había desaparecido.

Intentó recrear el último momento que recordaba en el que había estado con ella...Y su mente se nublaba totalmente. Como entre una espesa niebla podía ver la cara de Lucía y oir su voz. Estaba enfadada,  gesticulaba y chillaba sin parar...Pero eso era algo muy extraño, Lucía nunca era así. Tenía un caracter amable y afable, no le gustaba discutir...

Al llevarse otra vez la mano al pelo, notó un pequeño dolor en el brazo y se llevó la otra mano hacía él, y empezó a pasarse la palma suavemente por encima de la camisa...Al hacerlo notó como su palma se humedecía, la giró y ante sus ojos empezó e emerger desde el mismo centro de su piel una mancha roja en forma de flor, era su sangre.

Se levantó como un resorte, tirando la silla a la vez...

-Necesito ir al baño...- consiguió decir intentando controlar los nervios.

Tomás se había puesto ya de pie casi al mismo tiempo que el.

- Si tiene que ir usted al aseo vaya, pero intente controlarse un poco será mejor para usted.- le contestó Tomás, indicando a mismo tiempo al guardia de la puerta que lo acompañara.

Al volver a sentarse no podía apartar la vista de esa espalda. Su instinto le advertía que algo no encajaba del todo.

Una vez dentro del aseo y después de cerciorarse que el policía se quedaba en la puerta. Alberto casi se arrancó la camisa, desesperado por ver lo que tenía en el brazo. Se giró ante el espejo y el gesto de su cara se quedó encajado, como si de una figura pétrea se tratara.

Como tatuado sobre su piel, ante sus ojos tenía el rastro de los dientes de Lucía...que sangraba sin parar, como si lloviera lluvia roja incesante, para recordarle lo sucedido. Desesperado por el torbellino de imágenes que asomaban a su cerebro dormido, cayó de rodillas en el suelo del baño. Un sonido gutural, como de animal herido, emergió de su garganta. Entre sollozos no era capaz de dejar de gritar su nombre...Lucía...Lucía.

Mientras tanto en un tren que se dirigía a un lugar desconocido hasta para ella. Lucía, estaba sentada mirando por la ventana. El paisaje parecía querer despedirse de ella a cada metro que avanzaba...Oculta tras unas gafas de sol, intentando que pasaran desapercibidas las marcas de un amor posesivo; Lucía permanecía apoyada sobre su butaca con la cabeza de lado hacia el cristal. En su rostro una pequeña sonrisa luchaba por emerger, mientras de la comisura de su lagrimal una diminuta lágrima quería besar y acariciar en su recorrido a  sus heridas.

- Nunca más...Nunca más...- pensó decidida.




 En cada día vivido junto a ti, mi querido hermano Luis; me demuestras que no hay otro corazón como el tuyo. Gracias mil gracias por estar siempre ahí para mi...te quiero.

Os presento con todo el placer que me llena corazón al duo Moon Light. Sus integrantes son Marina Damer y Luis J. Cáceres. En su generosidad me dejan mostrároslo  La canción ha sido grabada en el estudio de producción de Noel Pastor.

Espero que la disfrutéis. Gracias a todos.