miércoles, 15 de agosto de 2012

DE TU MANO...








De tu mano recorro
nuestro pequeño universo...
Nuestros dedos enlazados,
atraídos por el calor de nuestra piel.


Te miro al caminar...
junto a mi,
y el sol se eclipsa en tus ojos,
las sombras alimentan el deseo.


Y me sonríes,
y me envuelve una cálida brisa,
que me acaricia
y me susurra felicidad.


Quédate...

Sin ti la soledad aísla
y encierra  a mi corazón.
Y desparece el sonido
del latido de la vida.


Sin ti...
Mi piel grita sorda
la ausencia de tus manos,
y mis dedos caen vencidos...


Por no encontrar el camino
hacia tu piel...
y poder perderme en ti.

Si... quédate.




sábado, 11 de agosto de 2012

PIENSA EN MI...







Un nacarado hueso de lineas perfectas,
protegido por un fibroso músculo, 
granado y henchido de sensualidad,
dan paso a una sábana de piel morena...


Asi, recostada sobre un mar
pleno de pequeñas ondas
de raso color magenta...
deja volar su imaginación...


Su cara no tiene rasgos,
su nombre perdido en el olvido,
busca inquieto el aroma de su alma,
porque ella no esta....no esta.


Caricias y caricias,
de manos ajenas han perfilado
sus formas...
Promesas y promesas...


Huecas de amor engarzadas
en monocromáticas gemas...
han esquivado las esquinas
recónditas de su corazón.


Anhelante...
de un eterno suspiro,
dominada por perderse en un mirar,
sus labios necesitan pronunciar...

Piensa en mi...


Piensa en mi...
en algún efímero segundo,
de mi vida.





domingo, 5 de agosto de 2012

MI AMOR...

Mi amor habita en la línea de tu cuello,
donde reposo entre latidos,
mi mejilla adormecida
por el deseo,
donde el tiempo yace dormido.


En algún rincón de mi memoria,
una lágrima yace suspendida,
intentando encontrar el anhelo,
y derramarse sobre la esperanza...


De que estés junto  a mi,
de que estés en mi...


Mi amor se cobija en el lazo de tu abrazo,
donde se anuda nuestra piel,
y en cada recoveco oculto a la luz,
florecen semillas de amor y deseo.


Mi amor habita en cada beso...
donde en ese segundo en que me acerco
hacía tu boca...
el tiempo decide pararse en tu mirada.


Y el corazón decide que no se puede 
querer más...
y decide latir más despacio,
esperando ser acogido por tu deseo.