martes, 31 de enero de 2012

UN PEQUEÑO RELATO...13. Y SI ESTO ES AMOR?...






María se sentía feliz...Después de luchar contra la muerte y vencer...por fin se sentía feliz.


Lo tenía todo. Tenía amor a su lado, tenía a su pequeña Julia; que era la razón de su vida. Con tan sólo mirarla podía sentir su corazón atrapado a esa sonrisa...Pero esa vida, tan sólo fue un cruel espejismo de la realidad.

Una fatídica noche todo se rompió en el asfalto. El amor se quedo difuminado en un túnel negro de la carretera. María dejó mucho de ella en ese instante. Fue su billete para entrar en la oscuridad total, de la que aún no había conseguido salir. Su corazón se rompió como cristal...

Hacia tres años de aquello. Desde entonces una manita de ángel había sido su conexión con el mundo. Era la que guiaba sus pasos. A través de ella podía sentir los colores de un hermoso atardecer. El sonido de su voz...tan cristalina, de niña; conseguía mantener el latido que la unía a la vida.

Y María sin ver, consiguió salir de aquel oscuro túnel; a través del amor de Julia...

Tuvo que aprender a vivir de nuevo, tuvo que levantarse como el ave fénix...resurgir de sus cenizas. En un auténtica espiral de fuerza, de pulso contra ella misma...Lo consiguió.

Todas las tardes, a la hora en que el sol se posa en el horizonte y parece querer refugiarse del mundo en una sinfonía cromática; María tomaba su té en el Porto Bello. Para ella era todo un regalo, ya que sentada frente al mar, podía notar la brisa...que le traía susurros de otras tierras, de otras vidas. Podía oír el canto de las gaviotas, que juguetonas parecían querer dejarle el mensaje de que sí, que se puede volar...se puede soñar.

Ella se sentaba siempre en la misma mesa. Orientada hacia los rayos de sol del atardecer...Estos se reflejaban en su pelo como haces de luz. Sus ojos, sus preciosos ojos azules, ahora sin vida...parecían recobrarla con su reflejo. Creando como pequeñas estrellas nova sumergidas en aguas azules...serenas.

Una tarde, al llegar noto algo diferente sobre su mesa. Con curiosidad movió sus dedos y al tacto descubrió tener entre sus manos una rosa. Sonrió y noto como se ruborizaban sus mejillas. Y así una tarde tras otra, cada vez que se sentaba en esa mesa...encontraba siempre...su rosa.

Algo en su corazón empezó a despertar. Algo que ella creyó que jamás volvería a sentir resurgía en su interior. Y empezó a soñar de nuevo...En su mente todo tipo de imágenes se cruzaban llenas de curiosidad...llenas de ilusión.

Pasaron seis meses de la misma forma, hasta que un atardecer; cuando se sentó en la mesa había alguien esperándola...

- Hola...La rosa que te regalo, quiero que sepas que es amarilla. Es la que más me gusta. Y a ti te quiero ofrecer lo mejor - dijo una voz profunda y cálida.

María se sentó y le sonrió.

-Hola...-contestó ella. 

En ese momento supo...que si.  Volvía a decir SI AL AMOR...









Mary esto es para ti. Es mi regalo. La vida nos trae cosas, muchas cosas que nos cuesta aceptar...a cambio nos regala otras que nos llenan el corazón, que no tienen precio. Cariño, no te permitas nunca, nunca dejar de soñar. Tu eres fuerte lo se. Os quiero mucho a ti y a mi pequeña Julia.








Bueno, queridos amigos de bloguer con las siguiente fotografías os quiero enseñar el lugar donde trabajo. Bahía Porto Bello. El sitio perfecto para soñar para alguien como yo...


Bahía Porto Bello, comparte mesa con el mar...













El Porto Bello es lo que tiene...somos una gran familia. Con muchas historias que me sirven de inspiración para poder realizar mi sueño...escribir. He tenido el placer de trabajar con gente que me ha enseñado mucho y de la que todavía aprendo.
A parte de todo esto me regala el placer de poder estar rodeada de mi familia. ¿Que más se puede pedir?.



viernes, 27 de enero de 2012

COMO PANTERA...




La




Uñas de nácar de luna,
afiladas como puntas de estrella,
habitan en un cuerpo de negro terciopelo.

Dentro del oscuro abismo de mi piel
palpita un frágil corazón,
con verdaderos latidos de  animal salvaje.

Oculto a los ojos del mundo,
rodeado por un lago de aguas carmesí,
donde se encierra mi amor.

A través de unos ojos azul zafiro,
veo pasar la vida ,
intentando sobrevivir...

Agazapada en la espesura azabache
con reflejos de luna sobre mi piel,
espero entre la maleza...

Espero tu llegada...

Percibo tu olor,
mis músculos se tensan,
mi libertad lucha contra mi cuerpo...

Con desesperación le muestro
mis fauces a la luna...
pero el deseo me vence...







Me vence el deseo...

Y espero, espero tu llegada...






En todas nosotras, sin excepción habita en nuestro interior una pantera...a veces y esto es una lástima; pasa la vida sin despertar... 

jueves, 26 de enero de 2012

SIENTO QUE TE QUIERO...



.Foto: Rafael Cáceres Amorós


Llamaradas de fuego
asolan los pequeños rescoldos
de soledad acumulados.

Entre brasas mi corazón
sucumbe al calor del amor...
reduciendo a cenizas
las sombras del miedo.

Y siento que te quiero,
si...te quiero.

Mis brazos envueltos en llamas,
se abren esperándote,
para poder acoger  tus cenizas,
que le arrebato  al viento.

Y enroscarlas a mi piel,
y sentir tu calidez,
y sentir tu deseo...

Llamaradas de fuego,
crecen en mi interior,
alimentándose en nuestro abrazo.

Los escombros de ausencia,
nos desvelan quienes somos,
quienes llegaremos a ser...
a través de nuestras almas.

Convertidas en humo,
puedo verme en ti,
en la sombra de tus ojos.

Y si...
Siento que te quiero,
si...te quiero.



miércoles, 18 de enero de 2012

UN PEQUEÑO RELATO. 12...BÉSAME...






Con el mar encerrado en sus retinas, Sara ve pasar la vida a través del gélido y nítido cristal...

Su mirada parece querer devorar un horizonte inalcanzable para ella. Con la pausa del animal vencido, sabedor de que todo lo que le queda son despojos y sombras de lo que una vez alcanzo a ser. Entre sus harapos, briznas ínfimas de resplandor parecen soñar con volver a renacer de sus propias cenizas.

La rodea una oscuridad de azabache, profunda, insondable. En la que ella rastrea su propio olor, busca desesperadamente el calor de su propia piel. El eco del sonido de su propia voz, enmudecida por la ausencia de palabras. 

En su vientre late palpitante...la vida. Con lágrimas de fuego lleva tatuado sobre él, el nombre de su amor. Un amor secreto, oculto entre la numeración de un código de barras. Cada noche lo recorre, tumbada en su cama, con la yema de los dedos...Intentando descifrar, hasta desfallecer de cansancio, el verdadero mensaje; que ella no consigue leer.

El susurro de sus recuerdos lucha por salir del lugar más recóndito de su mente. Sara, agotada los deja fluir ...La primera imagen nítida que alcanza a ver, son los ojos de Carlos, clavados en los de ella. Y  su boca. Una boca cargada de falsas promesas de amor, de mensajes mortales de deseo. 

No llega a comprender como su propia ceguera la empujó hacia un pozo sin fondo. De donde ahora se siente incapaz de salir, atrapada en su propio lodo. Ella, en este momento, es la personificación de la vergüenza...Su propia familia la mantiene encerrada, alejada de la visión del mundo.

Lleva ocho meses en esta situación...Sintiendo como el cielo llora por ella a través del cristal, notando como pequeñas gotas de locura empiezan a florecer en su alma. Tan sólo el movimiento de la vida en su interior es capaz de atraerla hacia la realidad.

Así tumbada, en la más absoluta soledad...empieza a sentir que las fuerzas se le acaban...

De repente una luz cegadora invade el espacio tras abrirse la puerta de su habitación con un fuerte golpe. Puede oír los gritos y sentir como forcejean...Es Carlos. Totalmente fuera de sí, se gira y al verla allí tumbada, se sienta a su lado cogiéndole las manos.

No puede parar de llorar, a la vez que le pide una y mil veces su perdón.

Sara, como puede, se incorpora en la cama...Llora a su vez, la emoción casi no la deja articular las palabras...Tan sólo alcanza a decir...

- Bésame...-.