viernes, 25 de febrero de 2011

TIERRA ESTÉRIL.







Cierro los ojos
a una realidad oscura,
leves segundos
en los que mi mirada se abriga.



Y siento el sonido del dolor,
como notas cristalinas
de eternas partituras,
plagadas de cromáticos matices.



Dentro de mi, negros y grises
se expanden como una explosión,
queriendo conseguir aniquilar
cualquier asomo de luz interior.



Poderoso corazón,
combatelo a fuerza de latido,
no permitas que sus fauces voraces
te atrapen vencido.



Por tu caudal de vida,
expande tu eterna promesa,
no dejes ningún hueco,
hazme tierra estéril,
donde ninguno pueda hacer su nido...