lunes, 17 de enero de 2011

EL MAR, LA MAR, EL MAR.......

Todo el mundo, alguna vez en su vida, tendría que tener la oportunidad de poder verlo, de poder disfrutarlo. El mar es una parte muy importante de mi vida, de echo hoy por hoy, a no ser que no salga, no soy capaz de pasar el día sin ir a verlo. El que más me gusta a mi es el mar melancolico, ese mar color plomo con el cielo a juego, que paseas por la orilla y está en calma, pero miras al horizonte y puedes ver las crestas de las olas;  como si estuviera discutiendo con el mismo....a veces con calma otras veces con ira. Es el mar que le da paz a mi espíritu, el que te invita a respirar profundo, el que hace que puedas ver las cosas de otra manera, vamos el mar que te carga las pilas.
Siempre te regala imágenes...alguna gaviota volando muy cerca de ti, con ese volar elegante, que parece que se pare el tiempo y la veas pasar a cámara lenta sobre un fondo gris; o algún bote pequeño pescando cerca de la orilla, dejando su pequeña estela de espuma tras él, que puedes llegar a saludar, si quieres, a los pescadores porque se les ve perfectamente.
De vez en cuando el cielo le da alguna tregua y se abre un poco dejando pasar un haz de sol...y es, en ese momento cuando no se distingue el horizonte y se hace todo uno....es impresionante; y tu estas ahí embargada por todo el poder de la naturaleza, consciente de lo pequeña que eres respecto a todo, de lo absurdo de las tonterias del mundo.....es un privilegio vivir cerca del mar, es todo un regalo.