viernes, 4 de marzo de 2011

OLVIDO.






Bates tus alas levemente,
pequeños soplos me llegan,
de tu sentir ligeramente.

A penas oigo el sonido
de tu pasar embargado,
no te quiero, olvido.

No quiero sentir el vacío,
como muñeca de trapo,
colocada en un estante.

Una vida entera latida,
puede ser borrada
con un simple batir de tu ala.

Ni un recuerdo, ni sentimiento,
ni un brote...la nada.

Una vida muerta,
una muerte pausada.

Con una mirada perdida,
siento tu leve pasar de puntillas,
ojos embargados de lágrimas...

Sentir la propia ausencia,
absorta penitencia viva,
quiero salir de tu sombra.

No te quiero, olvido...
cae en tu propia trampa,
no recuerdes que te he sentido.